Crítica de clase: La felicidad de los Katakuri.

La felicidad de los Katakuri

Cine japonés, punto y aparte

 

Cartel español del film.

Cartel español del film.

Director: Takashi Miike.

Año: 2001.

País: Japón.

Género: Musical. Thriller. Terror. Comedia negra. Remake.

Intérpretes: Kenji Sawada, Keiko Matsuzaka, Shinji Takeda, Naomi Nishida, Kiyoshiro Imawano, Tetsuro Tamba, Kenichi Endo, Tokitoshi Shiota, Yoshiyuki Morishita.

Guion: Kikumi Yamagishi.

Productora: Shochiku.

Música: Kôji Endô, Kôji Makaino.

Si en un film juntamos escenas musicales, situaciones absurdas, personajes estrambóticos, comedia, terror y misterio; nos da esta pieza audiovisual dirigida por Takashi Miike, y donde se pone de manifiesto durante casi unas dos horas, una visión a exagerada, sobre cómo Japón concibe la idea de hacer cine. Lo que está claro, es que La felicidad de los Katakuri no deja indiferente a nadie, ya sea con opiniones a favor o en contra de la misma.

Un hotel maldito

En una aldea perdida del mundo, los Katakuri decide abrir una casa de  huéspedes. Nadie decide pasar por allí, pero un día llega un visitante al fin, pero esta familia tiene tan mala suerte, que el único cliente decide suicidarse en una de sus habitaciones. Improvisan sobre la marcha y lo entierran en un bosque cercano. Pero cuando creen que los problemas han abandonado la tranquila vida de aquel sitio, ocurre una serie de sucesos a cada cual peor.

Alabanza a lo absurdo

La felicidad de los Katakuri puede llegar a considerarse una parodia sobre la forma que tiene Japón de realizar cine y sobre el cine

Los Katakuri.

Los Katakuri.

en general. En ella se aglutinan varios tipos de géneros totalmente dispares como pueden ser el musical y el thriller, pasando por la comedia. A lo largo del film se asiste a situaciones realmente absurdas, demasiadas en mi opinión. Esto hace que incluso se llegue a repelerlo.

La acción aparentemente normal se ve interrumpida de repente, incluso en los momentos más dramáticos, como cuando encuentran al suicida, por un número musical que parece no venir a cuento, desde nuestra perspectiva cinéfila occidental. O la transformación de los personajes protagonistas, interpretados por personas reales en muñecos animados por la técnica del stop motion. Por no mencionar los zombis, que también tienen espacio en esta disparatada historia, que es una montaña rusa constante de incoherencia narrativa y visual, ya que hay que añadir que la realización de muchos de sus planos no tienen sentido entre ellos.

En lo que sí parece que todo el mundo está de acuerdo es en lo cómico que llegan a ser algunos momentos de la película, que aunque dentro de tanto absurdo, algunos llegan a ser un poco soportables.

La actuación de los personajes también es de destacar. Llevan al extremo de la sobreactuación todo lo que hacen, ya sea encontrar un cadáver o presentarse a la familia. Todo parece muy caricaturizado para lo que estamos acostumbrados a ver en Europa o en Estados Unidos.

La forma en la que empieza la película, para los que no estamos acostumbrados a este tipo de cine, nos resulta bastante chocante, y esto ya provoca una ruptura entre la misma y el espectador. Provocando que cueste entrar en la acción y una pérdida de interés por todo lo que ocurre desde ese momento en adelante.

Los Katakuri en acción.

Los Katakuri en acción.

Takashii Miike

La felicidad de los Katakuri está dirigía por el muy prolífico y controvertido director japonés Takashii Miike.

El cine de Miike ha conseguido ganarse alto grado de reconocimiento por parte del público debido al toque personal con el que representa sus obras. En su filmografía abundan las impactantes escenas de violencia extrema y las de contenido sexual que llegan a tener un nivel de perversidad bastante alto. A este hay que añadirle la gran cantidad de sangre que suelen impregnar las secuencias y planos, llegando incluso en determinados momentos a resultar caricaturescos. Es conocido por su sentido de humor muy negro. Mucho de los personajes que suelen aparecer en sus películas son delincuentes.

A pesar de su notoria reputación, también ha dirigido películas en una variedad de géneros: infantiles, Zebraman (2004) y La Gran Guerra Yokai (2005), road movie, Los hombres pájaro en China (1998), drama adolescente Andoromedeia (1998), una mezcla de comedia musical y terror como es El Felicidad del Katakuri (2001), incluso adaptación videojuegos, Ace Attorney (2012).

Falta de bagaje

Características peculiares aparte, el film se podría haber resuelto con una duración de metraje mucho inferior a la hora y cuarenta y cinco minutos que la componen. Podría haber sido una historia mucho más amena. Y quizás lo más importante es que para las personas que tenemos un nulo bagaje en el cine nipón, al asistir a una caricatura sobre ese mismo cine, nos resulta muy complicado conseguir entender todo lo que está ocurriendo y ser capaces de situarlo en un contexto idóneo.

Patricia del Zapatero Estefani.

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